La Sierpe del cerro Chequere

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contaba mi abuela que en el centro del mero cerro chequere hay unas cuevas donde habita una enorme serpiente que sobrepasa el tamaño de cinco vacas puestas en línea. Allí en las entrañas de este cerro vive una sierpe deslizándose entre las cavernas que conectan con todos los nacimientos de agua de los alrededores. Y solo sale cuando el verano ha sido muy seco y las aguas se consumen; baja del cerro por los ojos de agua haciendo un estruendo como se fueran piedras que ruedan por las laderas del cerro, y es cuándo se va hacia el mar.

Según dice ella, la sierpe cuida el tesoro que esta en el centro del cerro; y han sido varios los que lo han intentado  sacarlo. Pero nunca se supo de alguien que saliera con una solo piedra de oro del lugar.Don Andrés, campesino del lugar, arreando vacas en lo alto del cerro; se paro sobre una roca muy extraña. Que retumbaba como si fuera un trueno que se escucha a lo lejos. Curioso y sabedor que podría ser la misma entrada que lleva hacia las riquezas que tanto había escuchado. Se dispuso a romperla y acabar con sus pobrezas de una vez. Con las fuerzas que aun tenía el viejo, movió la piedra; Se quedo con la boca abierta, no podía creer lo que miraban sus ojos.Era  el resplandor de piedras de cristal; Que brillaban como luciernegas en noche de verano.

Recojio todas las que estaban en la entrada de la cueva; Y no conforme con las que ya tenía, Entro hasta en centro mismo del cerro perdiendo todo miedo dispuesto a hacerse de las riquezas que allí podrían estar. Por la mañana llegaron a buscarlo su mujer y algunos vecinos del lugar; Solo encontraron las vacas muertas, sin cabezas por los alrededores. De Don Andres nunca se supo hasta estos dias.